Formación

Itinerario protección civil

Los cursos, quién los ha hecho, y cuándo hay que repetirlos.

El curso

Un curso tiene título, periodo, lugar, un número mínimo y máximo de participantes y un plazo de inscripción. Si da una habilitación con caducidad, declara cuántos meses vale el certificado: de ahí nace sola la fecha de vencimiento en la ficha de quien lo supera.

Los cursos programados

El material didáctico se carga en el curso: quien está inscrito lo encuentra en su aplicación, sin que nadie tenga que mandar adjuntos por correo.

Las inscripciones

La inscripción comprueba de verdad: las plazas, el plazo y el estado del curso. Si está cerrado o lleno, el sistema lo dice en vez de aceptar una inscripción que luego alguien tendrá que anular a mano.

A quien termina el curso lo cierra con un resultado: apto, no apto, ausente. Solo el apto genera el certificado y la caducidad.

Por qué está enlazado con los turnos

Las cualificaciones no están de adorno. Cuando el planificador automático busca a quién mandar, mira también las cualificaciones que pide el turno: si hace falta personal sanitario y el certificado de esa persona ha caducado, no la propone.

Conviene decir cómo funciona la comprobación, para no malinterpretarla: cuando asigna a mano, el desplegable se los muestra a todos, también a quien tiene el certificado caducado. El sistema no le impide mandar a quien quiera — la responsabilidad operativa sigue siendo suya, y hay situaciones en las que está bien así. La comprobación automática vale para las propuestas automáticas.

Por dónde empezar

Meta los dos o tres cursos que repiten cada año, con la validez del certificado. Los vencimientos se irán llenando solos según registre quién los supera.